Fruta que pronto madura, poco dura.
Cuando la hija le llega a la madre a la cintura, ya no tiene hija segura.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Mujer sin hijos jardín sin flores.
Más vale estar pelada que amortajada.
Una vez al año, y ésa con daño.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
Sin sal, todo sabe mal.
Divide y vencerás.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
La lengua unta y el diente pincha
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
A la mujer no la cates, no es melón.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Nadie da duros a cuatro pesetas.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Un solo día de frío no basta para congelar el río a tres pies de profundidad.
Da Dios el frío conforme al vestido.
Levantar la liebre para que otro la mate es disparate.
El más avisado cae.
El que espera desespera.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Di mentira, y sacarás verdad.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
Lo tragado es lo seguro.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
A quien le dan pan que no coma.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
En tiempos de sequía, mata unas vacas para que otras coman.
Dales agua por el pie, antes que padezcan sed.
La leche cocida, tres veces subida.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Raton que solo conoce un agujero pronto cae del gato en el garguero.