Sin sal, todo sabe mal.
Fruta que pronto madura, poco dura.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Mujer sin hijos jardín sin flores.
Más vale estar pelada que amortajada.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
Divide y vencerás.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
La lengua unta y el diente pincha
A la mujer no la cates, no es melón.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Nadie da duros a cuatro pesetas.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Un solo día de frío no basta para congelar el río a tres pies de profundidad.
Di mentira, y sacarás verdad.
El que espera desespera.
Da Dios el frío conforme al vestido.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
El más avisado cae.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Levantar la liebre para que otro la mate es disparate.
Lo tragado es lo seguro.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
La leche cocida, tres veces subida.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
A quien le dan pan que no coma.
Dales agua por el pie, antes que padezcan sed.
En tiempos de sequía, mata unas vacas para que otras coman.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.