Tiene la cola pateada.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
La mentira y la verdad no pueden vivir en paz.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
Todas las cosas pasan como el viento.
No hay tu tía.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
La mentira es animal de quinta vida.
Si no lloras, Sino sufres, si no te desgarras... no es amor o ¿tienes otra opción?
Al que da y quita le sale una jorobita.
Casa mal avenida, presto es vendida.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Esposa prudente es don de Dios.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Inflama más la comida que las musas
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Lo mejor de la vida es la vida misma. Asegúrate de que disfrutas cada momento y dejas un buen nombre tras de ti. No hay nada mejor que estar vivo y contento.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
Si te queda el saco.
A la hija mala, dineros y casalla.
Allá va la lengua do duele la muela.
Quien sabe, sabe.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Al loco y al aire, darles calle.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Virgo viejo, puta segura.
Cada día, su pesar y su alegría.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Fía mucho, más no a muchos.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Una manzana roja invita piedras.