Variante: Caga más un buey que cien golondrinas.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
El que canta, sus males espanta.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
A hierro caliente, batir de repente.
Me mandaron a la guerra sin fusil.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
Señal fija de agua, verla caer.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Favorecer, es por norma perder.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
La lujuria nunca duerme.
Quien no canea, calvea.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
Lengua malvada corta más que espada.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
El que escupe para arriba en la cara le cae.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
En Octubre, de la sombra huye.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
No cabíamos en casa y parió la abuela.
De chica candela, grande hoguera.
Si nadie habita una casa, ésta pronto se caerá.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Mala yerba, mucho crece.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Fea con gracia, mejor que guapa.
Ni miento ni me arrepiento.
Más se junta pidiendo que dando.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Esquivó la bicicleta, y lo aplastó la volqueta.
Del árbol caído, todos hacen su asiento.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
El humo al suelo, agua en el cielo.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".