Mujer de treinta y sin Nene, no sabe que lo tiene.
Boca ancha, corazón estrecho.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
La carne de burro no es transparente.
Si mi abuela tuviera huevos sería mi abuelo.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
Ama el sol, el que tiene sombra
Bueno y barato, no caben en un zapato.
El zorro que se duerme no caza gallinas.
Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Un deportista más, un delincuente menos.
Ni para carga ni para silla.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
Juego de manos es de villanos.
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
Eso es harina de otro costal.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Para el catarro el jarro, y si no se quita, la botellita.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Interesa a veces que tres y tres sean siete.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
Agua que haya de beber, no la enturbiaré.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Quien tiene buen asiento, no haga movimiento.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
En llegando San Antón, ninguna niebla llega a las dos.
Las piedras que mucho ruedan no forman limo.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
Esta vale en oro lo que pesa.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
Mujer ventana, poco costura.
Quien mucho da mucho recibe.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
Si te peleas con un deshollinador, saldrás negro.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
Al más chico muerde el perro.
El buen enero, frío y seco.
Hay que estirar el pies hasta donde llegue la sábana.
No hay secreto si tres lo saben.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
Del lobo un pelo.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
La buena vaina no hace buena la espada.