Mentiroso sin memoria, pierde el hilo de la historia.
Hacer un viaje y dos mandados.
Mucha manteca para freire un par de huevos.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
El que se acuesta con perros, amanece con pulgas.
Sube la escalera como viejo, y llegarás como joven.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Mediando el dinero entre dos amigos, los hace enemigos.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
A quien mucho tiene, más le viene.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Quien vende barato vende doblado.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
La burla, para quien le gusta.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
No le trata de animal, pero le muestra el ronzal.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
Febrerillo loco, Marzo ventoso y Abril lluvioso hacen a Mayo florido y hermoso.
La mejor bellota es para el peor marrano.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Me lamentaba de no tener mejores zapatos hasta que vi un hombre que no tenía pies.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
La verdad no peca pero incomoda.
Tal padre, tal hijo.
El arandino se lava con vino, lo lleva de camino y lo bebe de continuo.
Dios, si da nieve, también da lana.
El salario del justo es la vida; la ganancia del malvado es el pecado.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
El que tiene los pies torcidos no llega a donde quiere.
Gana poco, pero gana siempre.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
El tropezón enseña a sacar el pie.