La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
El peor de los males es tratar con animales.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Para comer tortilla, hay que romper huevos.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
El diablo está en los detalles.
Ante la duda, la más madura.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
En la huerta que hay mozo, está en la acequia o en el pozo.
Papel, testigo fiel.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
El trabajo duro purifica el espíritu.
Honra merece el que a los suyos se parece.
Comer en bodegón y joder en putería.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
El toro y el melón, como salen, son.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
A gran culpa, suave comprensión.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
No aumentes tus riqueza por el que vive en pobreza.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Si se pierde enero, búscalo por la flor del almendro.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
Hacer un viaje y dos mandados.
Sube la escalera como viejo, y llegarás como joven.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.