A la cabeza, el comer endereza.
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Al pan se arrima el perro.
Aguas de Abril, vengan mil.
Quien tuvo, retuvo.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Risa liviana, cabeza vana.
La Justicia entra por casa.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Habló de putas "La Tacones".
El amor poco, nunca es loco; pero si mucho es, con todo obstáculo da al través.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
Detrás de los pedos viene la mierda.
Buey viejo, lleva el surco derecho.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
Si pones vides junto a caminos, perderás muchos racimos.
De tal árbol tal astilla.
Las piedras no hablan.
Año de hierba, año de mierda.
No gastes pólvora en gallinazos.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
Con chatos, poco o ningún trato.
Además de cornudos, apaleados.
Con pan y vino, se anda el camino.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Gallina que canta ha puesto un huevo
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Siempre que llueve, escampa.
Buena es la carne de perdiz; pero mejor la de codorniz.
El éxito sin honor es un fracaso.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.