Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
Más querría servir que recibir.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
Le sacan punta a una bola de billar.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Agua de fuente, sana y transparente; agua de laguna, enfermiza y turbia.
Mal enemigo es el vino si al tomarlo se hace vicio.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Quien se acuesta con niños, mojado se levanta.
La cara del santo hace el milagro.
Vale más una vieja que un pejeverde.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Obras vea yo; palabras, no.
El vicio, saca la casa de quicio.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
La pobre está más mamada, que teta recién casada.
El cornudo es el último que lo sabe.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
Bien urde quien bien trama.
Ni en pelea de perros te he visto
Por Santa Catalina coge tu oliva, la vieja que lo sabía cogida la tenía.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Si te pica un alacrán, encuentra una pala y vete a acostar.
Buey viejo, surco nuevo.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
Mañana será otro día.
El ceremonial es el humo de la amistad
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Busca pan para Mayo y leña para Abril y échate a dormir.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Cuando Abril se marcha lloviendo, Mayo viene riendo.
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.
Quien nada guardó, nada encontró.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Hagámoslo hoy, porque mañana ya no estoy.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.
En Octubre, la oveja cubre.