Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Otra cosa es con guitarra
Lavarse las manos, como Pilatos.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
Hacer algo de cayetano.
Habiendo don, tiene que haber din.
De casta le viene al galgo.
Más fácil es hacer la llaga que sanarla.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
O Cesar, o mierda.
Aceituna cordobí para boca toledana no vale un maravedí.
El que cree en mujer no cree en Dios.
Tanto quiso el demonio a sus hijos, que les sacó los ojos.
Ten en dos bancos el culo por si te fallará uno.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Agua no emborracha, ni enferma ni entrampa.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Si Mahoma no va a la montaña, la montaña viene a Mahoma
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
Con fuerza de voluntad, incluso un ratón puede comerse un gato
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Con los años viene el seso.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
Según es el dinero, es el meneo.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
La ley es como los perros: que solo muerde a los de ruana.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
La prisa será tardar.
En casa llena presto se guisa la cena.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.