Pan para hoy, hambre para mañana.
Pecado callado, medio perdonado.
Más haces callando que gritando.
Cada siete años se muda la condición, la costumbre y complexión.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
A nadie le amarga un dulce.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
Oveja harta de su rabo se espanta.
Si vas al médico, es que estás enfermo.
Cobra buena fama y échate a dormir.
El que escucha consejos, llega a viejo.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Es mejor sudar que temblar
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
No hagas trampa en que caigas.
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Al niño que llora le dan pecho.
Para enfermedad de años no hay medicina.
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
Septiembre en fin de mes, el calor vuelve otra vez.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
El que duerme en Mayo que duerma todo el año.
Al desnudo, todo le llega menos ropa.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Por San Martín, trompos al camino.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
Nunca cagues más de lo que comes.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
Amar y saber, todo no puede ser.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
Gota a gota se forma el río.
¿Qué puede el humo hacerle al hierro?
Al tonto se le conoce pronto.
Que no te den gato, por liebre.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Quien no tiene, perder no puede.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
A mala cama, buen sueño.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
Toma y daca.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
A mucho vino, poco tino.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.