Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
Poco y entre zarzas.
Mientras el Saprissa este con vida, no se repartan nada.
Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Al hambre no hay pan negro.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
El dolor es antiguo
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
La esperanza mantiene.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Está comiendo zacate el burro.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
El destino baraja, nosotros jugamos.
La jodienda no tiene enmienda.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
Tras de corneados ? Apaleados.
Andar con pies de plomo.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Quien te quiere, no te hiere.
Más se mira al dador que a la dádiva.
La soga, tras el caldero.
El hambre es muy mala consejera.
Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la araña, veneno y hielo.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
A más beber, menos comer.
No tengan miedo que yo estoy temblando.
Lo que no puede curarse hay que aguantarlo.
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
En Octubre echa pan y cubre.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
Cada hombre deja sus huellas.
Comida fría y bebida caliente, no hacen buen vientre.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Todo el mundo nace poeta.