Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Tras la fortuna guía el favor.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
El hambre es el mejor cocinero.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
No hay como quitarse de en medio para dejar de ser imprescindible.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Ido el conejo me das consejo.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Cuando el corazón es bueno todo el resto puede mejorar
Después de la victoria, aprieta el casco.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
El que la sigue la consigue.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Tener tiempo libre conlleva muchas ventajas
Pereza, llave de pobreza.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
Los tropezones enseñan a levantar los dedos.
Quien roba una vez, roba diez.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
El diablo está en los detalles.
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
A más servir, menos valer.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.