Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
A la fuerza, no hay razón que la venza.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
Para quien no tiene a la suerte de su parte, todos los días son martes.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
La contradicción es la sal del pensamiento
Fortuna te dé Dios, talento no.
Alegría, belleza cría.
Nadie toma lo que no le dan.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
Nadie se hace rico dando.
Fácil es empezar y difícil continuar.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Aprendo mientras vivo.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
Mejor es resignarse que lamentarse.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
La vida da muchas vueltas.
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
Para ser el presidente, nombramiento es suficiente.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
Nada complicado da buen resultado.
El que la hace, la paga.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
El último en saberlo es siempre el interesado.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Lo único permanente es el cambio.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente