Arrieros somos y en el camino andamos.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
A otra cosa mariposa.
La diligencia es la madre de la buena forma.
El vino por el color, el pan por el olor y todo por el sabor.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Amor y muerte, nada más fuerte.
Anda despacio si quieres llegar lejos.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
El corazón conoce la amargura del alma.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Hablando se entiende la gente.
Todo hombre tiene su manía.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Dar el consejo y el vencejo.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
No es posible hacer marchar al buey más rápido si el no lo cree necesario.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
El burro busca al otro burro para rascarse.
El que hambre tiene, en tortillas piensa.
Harto da quien da lo que tiene.
El relajo es dulce después del trabajo.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Quien desprecia, comprar quiere.
La envidia acorta la vida.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
Si el corazón fuera de acero, no le vencería el dinero.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
La felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria.
Ningún rencor es bueno.
El corazón del justo, piensa para responder.
Pan no mío, me quita el hastío.