Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Cuando el hombre más tiene, más quiere.
A lo que no puede ser paciencia.
Según es el dinero, es el meneo.
Lo que al jefe le gusta no siempre es lo que a la juventud le gusta.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Trabaja cada día como si fuese el último de tu vida.
La duda es la llave del conocimiento.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Hacérsele a uno algo cuesta arriba.
La condición hace al ladrón.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
El que quiera ser líder debe ser puente.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
Roer siempre el mismo hueso
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Quien no oye consejos no llega lejos.
Si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
Hoy por mí, mañana por ti.
El cliente siempre tiene la razón.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
Entre salud y dinero, salud primero.
Mujer casada, casa quiere.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
La práctica perfecciona.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
La confianza mata al hombre.
Los hijos son lo que la madre quiere.
Cada uno es artífice de su ventura.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Hacer enseña a hacer.
La práctica hace al maestro.
La falta de competencia, produce ineficiencia.
La esperanza no llena la panza.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.