Olla todos los días, a un santo cansaría.
La vejez es la única condena de la vida que afecta a buenos y malos por igual.
No es quejido, sino que jode.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
Vida sin amor, años sin verano
A la mujer y a la mula, vara dura.
Esto es pan para tu matate.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
El muerto en la guerra no sacó ningún provecho.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
A fuego y a boda va la aldea toda.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Mal ojo le veo al tuerto.
Más logran las lágrimas que las palabras.
Del ahogado, el sombrero.
Mucho apretar, listo aflojar.
Hay tres cosas que se tienen que hacer en la vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro.
Quien empieza ganando, acaba llorando.
Grandotas aunque me peguen.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
Lo que se hace de noche sale de día.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Quien no ama no vive
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
El que se enoja pierde.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
A otra puerta, que ésta no se abre.
La noche para pensar, el día para obrar.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
El agua corriente no mata a la gente, el agua sin correr mata a la mujer.
Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia. Libro de Job 5:2
Está como agua, para chocolate.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
A lo hecho, pecho.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Jugar a dos barajas.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
Gente parada, malos pensamientos.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.