La pérdida de un amigo, es la mayor pérdida.
Porfía mata venado, que no venablo.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Hacer de toda hierba un fardo.
Bebe tras el caldo y vaya el médico al diablo.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
Dar palos de ciego.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
La que da beso da d'eso.
Querer y no querer, no está en un ser.
El sarampión mata a lo traidor.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Quien aprisa asa, quemado come.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
Pájaro que de dos tiros no cayó, ¡voló!.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Levantar la liebre para que otro la mate es disparate.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Ser más bueno que el pan.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Ambicioso subido, pronto caído.
Palabra suave llegar al alma sabe.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
El necio dispara pronto sus dardos.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Al que dice la verdad le ahorcan.
Llenarle la cuenca a alguien.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Acabada la misa, se parten las obladas.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
Pedir peras al olmo.