Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
A los cuarenta de edad, fácil viene la enfermedad.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
La prisa será tardar.
Non se pode mamar e asubiar.
El que espera desespera.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Ganar, poco vale sin guardar.
Ningún mortal peca, cuando defeca.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Todo va a parar al dedo malo.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
Hacerse el de la oreja mocha.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Cinco: por el culo te la hinco.
Fácil es criticar y difícil obrar.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
El que ríe el último, ríe mejor.
Toda demasía enfada y hastía.
Callar y callemos que todos de barro semos.
No por mucho madrugar te van a dar más de almorzar.
Jamás digas: nunca jamás.
No ha visto muerto cargando basura.
Más duro que sancocho de pata.
Si nadie habita una casa, ésta pronto se caerá.
Hacer el agosto.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Con pequeña herida puedes perder la vida.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Hablar más que lora mojada.