Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Las apariencias engañan.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
El que demonios da, diablos recibe.
El santo ausente, vela no tiene.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Saber más que Merlín.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene.
Lleno de pasión, vacío de razón.
El último en saberlo es siempre el interesado.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Ignorar para preguntar y preguntar para saber, eso es aprender.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Ante la duda, la Charly.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Quien pregunta, no yerra.
En caso de duda, la más tetuda.
A otra puerta, que ésta no se abre.
A la sombra del gitano, medra el villano.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
Al ausente, por muerto le da la gente.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
El que regala, no vende; pero sorprende.
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Buey que muge, todos le temen.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.