Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
Quien dice la verdad, cobra odio.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Ama profunda y apasionadamente.
Lo que no se empieza no se acaba.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
La necesidad tiene cara de hereje.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
Ni el rey ni el papa de la muerte escapa.
El que de nada sabe, de todo se unta.
Cada maestrito tiene su librito.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
Más obrar que hablar.
Amar a todos, confiar en nadie.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
De la esperanza vive el cautivo.
La mentira sale por la punta de la nariz.
El mirón, ¡chitón!.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Lo que falta por hacer, es lo que no se ha intentado.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
La cara bonita y la intención maldita.
A amante que no es osado, dale de lado.
Te cierran una puerta y te abren diez.
A fuerza de villano, hierro en mano.
Va como honda que lleva el diablo.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
El vino y la mujer se burlan del saber.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
Hombre amañado, para todo es apañado.
La paciencia es el puerto de las miserias.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.