Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Padre diestro, el mejor maestro.
La comida entra por los ojos.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Dar una fría y otra caliente.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Vivir es morir lentamente.
Amigo viejo y casa nueva
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Cada hombre deja sus huellas.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Al que tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
A picada de mosca, pieza de sabana.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
El que rompe, paga.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Hablar con lengua de plata.
Dios castiga, pero no ha palo.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
¡Ay putas, y como sois muchas!.
Esta bien; pero podría estar mejor.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Esto está en chino.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
Cuando es demasiada la cera, quema la iglesia.
El tiempo no pasa en balde.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Allega, allegador, para buen derramador.
Esto tiene más tiras que el calzoncillo de Jesucristo.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Dale con que va a llover.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
Moneda a moneda se hacen las rentas.