El tiempo es oro.
La moda no incomoda.
De lo bendito, poquito.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Dar limosna no aligera la bolsa
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Rey nuevo, ley nueva.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
Ido el conejo me das consejo.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
El frío conoce al encuero.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
El que demonios da, diablos recibe.
Arroz pasado, arroz tirado.
Ni de estopa buena camisa, ni de puta buena amiga.
Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
De sabios es variar de opinión.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
Amor de amos, agua en cestos.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Una buena acción es la mejor oración.
Peor es la moza de casar que de criar.
Cada casa es un caso.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Le debe a cada santo una vela.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
Amistades y tejas, las más viejas.
Como es el padre, así es el hijo.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
La cabeza blanca y el seso por venir.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
El hombre más rico es el que sabe qué hacer al día siguiente
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Si en Abril hay lodo, no se perderá todo.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Unos tanto y otros tan poco.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.