Más groso que el Guelpa.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
Bien te quiero y mal te hiero.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Madre piadosa cría hija miedosa.
Fía poco y en muy pocos.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
A consejo de ruin, campana de madera.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Hay desgracias con suerte.
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
Las prendas de ropa son alas.
Julio calorero, llena bodega y granero.
Todos los santos tienen octava.
El que parte y reparte toca la mejor parte
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
El vino, de la verdad es amigo.
El mirón mirar, pero sin chistar.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
A pan duro, diente agudo.
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
A diente cogen la liebre.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Se te cayó e cassette
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
Lo que va viene.
Busca pan para Mayo y leña para Abril y échate a dormir.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
Por puerta abierta ladrones entran.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
Solo se acuerdan de Santa Bárbara, cuando truena.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Ni llueca eches que pollos saques.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Tiene Mayo la llave del año.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Es de bien nacido ser agradecido
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.