Chocolate y agua fría, cagalera a mediodía.
Mala noche y parir hija.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
A feria vayas que más valgas.
Araña de día, carta o alegría.
Aguas de Abril, vengan mil.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Cielo empedrado a las veinticuatro horas mojado.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Una cena sin vino, es como un día sin sol.
Junio, Julio y Agosto, ni dan vino ni mosto.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
Marzo en lluvias, buen año de alubias.
Interesa a veces que tres y tres sean siete.
En casa del herrero, asador de madero.
El dinero diario, es necesario.
Buena es la costumbre en el bien.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
En abril, va la vieja a veril.
La misa, dígala el cura.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Julio, siega y pon tres cubos.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Donde mores no enamores.
A la mañana los montes, y a la tarde las fontes.
El día que el pobre come merluza, está malo el pobre o la merluza.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Comer con fuerza, mascar con ganas y lo que no se hiciere hoy se hará mañana.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
la ropa son alas.