La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Agua de primavera, si no es torrencial, llena la panera.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Amigos y libros: pocos y buenos.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
La más cómoda herramienta, al perezoso le asienta.
Con pan, hasta las sopas.
Es más fea que una noche oscura.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Dios aprieta pero no ahoga.
Nunca llueve hasta que Dios no quiere.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Vino, amigo, aceite y tocino, son mejores los más antiguos.
Dinero no falte, y trampa adelante.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
Hacer agua los dientes.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
Mediando el dinero entre dos amigos, los hace enemigos.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Nunca es lo mismo una comida recalentada ni una amistad reconciliada.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
Deuda pagada, otra empezada.
Buen comer, trae mal comer.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Suerte, y al toro.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
La carta, corta, clara y bien notada.
Id a la feria y veréis como os va en ella.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
¡Qué tan malo será trabajar, cuando le pagan a uno por hacerlo!.
Borrego al camión, duro a la montera.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
Para ser bella hay que ver estrellas
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Quien no tiene rentas, que no lleve cuentas.
Si no hubiese tercos, no habría pleitos.
Este se mete como Juan por su casa.