Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Barba roja, mucho viento porta.
Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Le busca las cinco patas al gato.
De saltamontes a chicharra poco marra.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Harina mala, mal pan amasa.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
La vida es un juego.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Que dulce queda la mano al que da.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Fuese mi madre, puta sea quien más hilare.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
El que pega primero pega dos veces.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Hablar con el corazón en la mano.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Eso es como llover sobre mojado.
Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.
Reniego de plática que acaban en daca.
Estáse la vieja muriendo y está aprendiendo.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Yernos y nueras, en las afueras.
La mentira busca el rincón.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Te quiero Andrés, por el interés.
Hace más la raposa que la curiosa.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
A falta de pan, buenas son tortas.
Entra, bebe, paga y vete.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
Alábate cesto, que venderte quiero.
Año hortelano, más paja que grano.
Martillo de plata rompe puertas de hierro.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
A perro macho lo capan una sola vez
El buey solo bien se lame.