A gran seca, gran mojada.
Cuando el villano está en el mulo, no conoce a Dios ni al mundo.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
La mierda, cuanto más se mueve más huele.
Espera debajo al que está arriba, caerá.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
La suerte está echada.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Oveja que bala, bocado que pierde.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
De lo vedado, un solo bocado.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Se no San Martiño non matas cocho ou año, coa fame levarate o diaño (Si en Noviembre no matas cerdo o cordero, de hambre te llevará el demonio).
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
La ambición mató al ratón.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
La peor pobreza es tener deudas.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
Al mal paso, darle prisa.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Al enemigo, ni agua.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Del monte sale, con que se arde.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Vivir es morir lentamente.
Mal enemigo es el vino si al tomarlo se hace vicio.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Madrastra, madre áspera.
Cosa muy querida, presto perdida.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
Ráscate la pierna, que te duele la cabeza.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.