Todo el orgullo y la opulencia paran en siete pies de tierra.
Peor que chile y agua lejos.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
Casa cerrada, casa arruinada.
Haceos miel y comeos han las moscas.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
A consejo malo, campana de palo.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Médico sin ciencia, poca conciencia.
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.
En Octubre, la oveja cubre.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Chico pueblo, grande infierno.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
Saber poco obliga a mucho.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Vamos a ver de qué tumba salen más muertos.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
El hombre nació para morir, es mortal.
Harto sabe quien sabe que no sabe.
Hacer pinitos.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Quien no tiene, perder no puede.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
El que se afloja se aflige.
Secreto entre reunión es de mala educación.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Conquistada la madre, segura está la hija.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.