El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Variante: En Febrero busca la sombra el perro; a finales, que no a primeros.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.
Arca cerrada con llave, lo que encierra no se sabe.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
El que come y no da, atragantado morirá.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Si truena es porque va a llover.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Se llena antes el ojo que el papo.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
Huye de la multitud si quieres tener quietud.
No hay nada que a Dios se resista, ni que se esconda a su vista.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
A amante que no es osado, dale de lado.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
La ventura es paño que poco dura.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
La necesidad hace maestros.
La envidia acorta la vida.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Al bobo, múdale el juego.
Ningún ladron quiere ser robado.
Estas matando el tiempo, no sabes que el tiempo es quien te esta matando a ti.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Ruega a Dios por el mal señor, porque no venga otro peor.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
Hambre y sed, la mejor salsa para comer.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.