Dinero guardado, barco amarrado.
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Quien mocos envía, babas espera.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Hoy figura, mañana sepultura.
La rata avisada, no muerde carnada.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
No falta de que reirse.
La templanza menos mata, que la gula y la tomata.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Quien sabe, sabe.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
Debajo de piel humana, muchas bestias se disparan.
Cuando Febrero no febrerea, Marzo marcea.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
El llanto alivia el quebranto.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Malos humores salen con buenos sudores.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
A fuerza de duros caen los más fuertes muros.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
La oprtunidad la pintan calva.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
Al hambre no hay pan negro.
Marido celoso, viejo mañoso.
El abismo lleva al abismo
Mano que te da de comer no has de morder.
Mear claro y recio deja al médico por necio.