A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Dar de comer al diablo.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
El loco, por la pena es cuerdo.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
A fuerza de villano, hierro en mano.
La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión, se cuela.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Toda carne es sospechosa, más la muerta es venenosa.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
El perro con rabia, de su amo traba.
Quien ríe y canta su mal espanta
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Me agarro hasta de un clavo ardiendo.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Agosto, frío el rostro.
Cuando vuela bajo, tiempo frío anuncia el grajo.
De refrán y afán pocos se librarán.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
De dolor, nadie murió.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
La ignorancia es madre de la admiración.
La ira es locura el tiempo que dura.
Boca de verdades, cien enemistades.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Buena fama, hurto encubre.
El que no agradece, al diablo se parece.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
No hay dicha, sino diligencia.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
El comedido sale jodido.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
A buena mujer, poco freno basta.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Volverse humo.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
De la risa al duelo un pelo.