De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Puta y fea, poco putea.
Creer a pie juntillas.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Ningún rencor es bueno.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
A la muerte, no hay cosa fuerte.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Dar es corazón, pedir es dolor
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
Mal es acabarse el bien.
Solo sé que nada sé y ni aún de eso estoy seguro.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Peor que pulga en la oreja
Callado mata conejo.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Me extraña que siendo araña te caigas de la pared.
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Al que es de muerte, el agua le es fuerte.
La experiencia es a veces dolencia.
La muerte y el amor, enamorados son.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Pan no mío, me quita el hastío.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Fiar, en Dios y en otro no.
Si camina de noche y pica, en el corazón siente una cosita.
En Octubre echa pan y cubre.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Hacer ruido, para sacar partido.
Más haces callando que gritando.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.