Cada tonto tiene su manía.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
A amo ruin, mozo malsín.
Quien se excusa se acusa.
El celoso no puede ser jocoso.
Secreto entre reunión es de mala educación.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
La traición place, más no el traidor que la hace.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
El corazón engaña a los viejos.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
A persona lisonjera no le des oreja.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
La democracia también genera hombres deshonestos
El hombre necio, menosprecia a su madre.
En este mundo traidor, al mejor tratan peor.
Se sincero y honesto siempre.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Ignorante y burro, todo es uno.
Mejor precavido, que arrepentido.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
El más peligroso de todos los animales salvajes es el calumniador; de los mansos el adulador.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
No hay rey traidor y papa excomulgado.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
El mundo critica, pero no mantiene.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
Se lastiman a sí mismos los que hacen daño a los demás.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
No hay ladrón sin encubridor.
Más peligroso que mono con navaja.