Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
El que no te ama, burlando te difama.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
Cuenta errada, no vale nada.
Mal piensa el que piensa que otro no piensa.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
Los celos son malos consejeros.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
El que no se fía, no es de fiar.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
Los refranes no engañan a nadie.
Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Meterse en la boca del lobo.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Marido celoso, viejo mañoso.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
Quien te adula, te traiciona.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
Donde hay confianza, da asco.
Fingir locura, es a veces cordura.
Ignora al ignorante.
El loco, por la pena es cuerdo.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
Se halla en gran peligro el que, estando enfermo, cree en verdad estar sano.