El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
A chico mal, gran trapo.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
Más ciego no puede haber, que aquel que no quiere ver.
El mal cobrador hace mal pagador.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
No es tan fiero el león como le pintan.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
¿Fiado?. Mal recado.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Si prometes y no das, mal vas.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
Palabras señaladas no quieren testigos.
A ojo de buen cubero.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Borrón y cuenta nueva.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
Abuso no quita uso.
No es el diablo tan feo como lo pinta el miedo.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
No fío, porque pierdo lo mío.
El que canta, sus males espanta.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Si quieres saber de verdad qué piensa de ti tu vecino, riñe con él.
Real ahorrado, real ganado.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
La verdad es como el aceite siempre sale a flote.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Calma piojo que el peine llega.