A honra demasiada, interés hay encubierto.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
O Cesar, o mierda.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
La confianza da asco
El sabio calla, el tonto otorga.
Médico sin ciencia, poca conciencia.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Agua turbia no hace espejo.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Serio como perro en bote.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
Callado mata conejo.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Reniego de señora que todo lo llora.
Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
El que mucho habla, mucho yerra.
No hay peor error que el no reconocerlo.
Si la vaca fuera honesta, cuernos no tendría el toro.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
Abriles y condes, los más traidores.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
No es amigo ni es sincero, aquel que nos pela el cuero.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Si quieres hablar mal de alguien, hazlo por donde no sople el aire.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?