No hay nada peor que un maricon resentido.
Si quieres hablar mal de alguien, hazlo por donde no sople el aire.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Cuenta errada, sea enmendada.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Paciencia, cachaza y mala intención.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Burla pesada, en veras acaba.
Muchos locos empezaron creyéndose sabio.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
Mujer que se queja, marido que peca
Cree el ladrón que todos son de su condición.
A tal amo tal criado.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Buena fama, hurto encubre.
Más vale loco que necio.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
Paga para que te acrediten.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
El que sabe guardar un secreto es porque está muerto.
La ignorancia es muy atrevida.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.