Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Atrás viene quien las endereza.
Hace más ruido un árbol cayendo que un bosque creciendo.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
No es el diablo tan feo como lo pinta el miedo.
Riña de amantes, agua referescante.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
Cuando hay necesidad de tomar una decisión y actuar, el hablar es inútil.
La lengua resiste porque es blanda; los dientes se quiebran porque son duros.
No hay muerte más desastrada que la vida deshonrada.
Un amigo vale cien parientes
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Más se queja quien caga en la manta que quien la lava.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
Joven intrépido no deja memoria.
Más vale algo que nada.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Más da el duro que el desnudo.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Antes de criticar, mírate la cola.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Ni caballo patiblanco, ni tierra falduda.
El marido celoso nunca tiene reposo.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Nadie toma lo que no le dan.
Se llena antes el ojo que el papo.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
El buen traje encubre el mal linaje.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
El que las sabe, las tañe.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Las virtudes de la fea, la bonita las desea.
Más vale tarde que nunca.