El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
El diente de la cabra menos come que daña.
Solo ves el árbol y no el bosque.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Aunque mal pienses de cada uno, no digas mal de ninguno.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Ahora al bueno le llaman tonto.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
La gente asustada, no ve ni oye nada.
Acertó a mear el buey en la calabaza.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
No hay provecho propio sin daño para otro.
No hay mejor maestra que la experiencia.
Una deuda, veinte engendra.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Jugador que se irrita no le cases con tu hija.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
El diablo está en los detalles.
El viejo que se cura, cien años dura.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
Con maña, caza a la mosca la araña.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
La verdad es de un solo color
Esta es la gota que derramo el vaso.
El que no aprende es porque no quiere.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
No te acostumbres a lo que no dure.