El que nace pa' real, nunca llega ni a peseta.
Nunca es persona caída, quien se levanta enseguida.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Es peor un tropezón de la lengua que de los pies.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Tal padre, tal hijo.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Las leyes implanta, quien más las quebranta.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Trato es trato.
Al bobo, múdale el juego.
No enturbies aguas que hayas de beber.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Cabra de manada, no se halla encerrada.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Cabra en un sembrado, peor que un nublado.
El juez injusto, colgado de un saúco.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
No hay fecha que no se cumpla, plazo que no se venza, ni deuda que no se pague.
Donde haya legisladores, no faltarán los infractores.
No es posible defenderse del aburrimiento
Nunca con menores, entables amores.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Quien anda mal, acaba mal.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Quien no tiene enemigos, de nadie es conocido.
Quien no canea, calvea.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Cuando el malo es remalo, de nada sirve el palo.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
Cuando se mueve el alcalde, no se mueve en balde.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.