Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Amigo que no da, poco me importa ya.
No todo es miel sobre hojuelas.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Dar una higa al médico.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
La costumbre vence a la ley.
Precaverse contra un posible percance.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Razón no requiere fuerza, ni fuerza requiere razón.
Le busca las cinco patas al gato.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Dar en el clavo.
No es lo mismo una leyenda hebrea que una vieja leyendo hebria.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
A quien has acallado no le hagas llorar.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Los extremos nunca son buenos.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
Mi secreto, en mi pecho.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Aquellos que tratan por separado la política de la moral, no entenderán nunca ninguna de las dos
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
En hacer bien nunca se pierde.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
Juego de bolos no lo entienden todos.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
Guardas bien y no sabes para quien.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
Moza reidora, o puta o habladora.
Casa de mantener, castillo de defender.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.