Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Si no puedes mejorar lo dicho por otros, guarda el noble silencio.
La honestidad es un vestido de oro
Ya muerta la burra, vino la albarda.
No hay que buscarle tres pies al gato.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Hay más tiempo que vida.
De dientes pa'fuera.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
El que tiene narices, no manda a oler.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
El ladrón no roba jamás una campana.
Lo malo nunca es barato.
La sola bravata, no hiere ni mata.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
La ciencia es locura, si no gobierna la locura.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
Claridad, y no en el caldo.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
Rey nuevo, ley nueva.
Querer y no querer, no está en un ser.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Enemigos me de Dios, y amigos no.
Quien boca tiene a Roma va.
La miel no se inventó para la boca del burro.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
El más avisado cae.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
Rana en el fondo del pozo.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Mujeres y pelagatos son malos para facer tratos.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Ni con cada mal al físico, ni con cada pleito al letrado, ni con cada sed al jarro.
Cuando el labrador cava la huerta, más alto tiene el culo que la cabeza.
Patada de yegua no duele.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Confía en lo que ves
Son como dos jueyes en la misma cueva.
La intención es lo que vale.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.