Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.
Hablando mal y pronto.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Madre es la que cría, no la que pare.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
A fullería, cordobesías.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
No vengo a descubrir el hilo negro.
Es más hábil funcionario, quien más ordeña al erario.
Muerte y venta deshace renta.
Quien no tiene, perder no puede.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Sobre la cola del león no se sienta nadie.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
Las paredes oyen.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
El interés mata la amistad
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
El vino puro dirá quién es cada cual.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Nadie da lo que no ha.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Que se le mantenga alejado de papel, pluma y tinta; así podrá dejar de escribir y aprenderá a pensar
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Ir por los extremos no es de discretos.
Cada pez en su agua.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
En la causa está el remedio.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Juez que dudando condena, merece pena.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Es el tercero en discordia.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
La lengua larga es señal de mano corta.
Detrás de la leche nada eches.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
Madre no hay más que una.
El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.
Bondad con hermosura, poco dura.