Cuando menos te lo esperas salta la liebre.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
La fuerza vence, la razón convence.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Haz el mal y guárdate.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
El que manda, no va.
Contra la gota, ni gota.
Se sincero y honesto siempre.
El tahúr no juega limpio.
El miedo guarda la viña.
No hay rey traidor y papa excomulgado.
Obra con amores y no con buenas razones.
Más mal hay en la aldehuela del que suena.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
El demonio no duerme.
En boca cerrada no entran moscas.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
A amante que no es osado, dale de lado.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Quien hace preguntas no es tonto.
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Malo es cojear delante de un cojo.
Juicio precipitado, casi siempre errado.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
Al loco y al aire, darles calle.
Vereda no cría hierba.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
No puedo ser puta y pechera, no quiero aunque pudiera.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
De donde no hay no se puede sacar.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Hacer de toda hierba un fardo.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
El mal ajeno no cura el mío.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.