Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Agua estancada, agua envenenada.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Ni es carne, ni es pecado.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
Neblina, del agua es madrina.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Darle a uno mala espina.
Amistades conserva la pared medianera.
Lo que no conviene no viene.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
Donde entra beber, sale saber.
El que fía, o pierde o porfía.
A enemigo que huye, puente de plata.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Los vicios no necesitan maestro.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
El poder no es dicha plena, porque, a veces, envenena.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Volverse humo.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
El que evita la ocasión, evita al ladrón.
Hacer de una pulga un elefante.
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
Lo tragado es lo seguro.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
Real no saca real; es menester para trato más caudal.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
La práctica hace al maestro.
Quien hace el principio y no el cabete, tanto pierde como mete.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
Lo que hace el burro, pare la burra.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.