El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Al roble no le dobles.
Hechos son amores y no buenas razones.
Más ciego no puede haber, que aquel que no quiere ver.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
La ignorancia es la medicina, el conocimiento enfermedad.
El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
La fantasía es la loca de la casa
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Ignorante y burro, todo es uno.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
Peor está que estaba.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Dos no pelean cuando uno no quiere.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
No puedes tapar el cielo con la mano.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Al rebuznar se verá quien no es león
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Quien destaja no baraja.
Le dieron gato por liebre.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Quien hace, aplace.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Otra mancha más al tigre, no hace la diferencia.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.