Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Secreto entre reunión es de mala educación.
Decir la verdad es como escribir bien, se aprende practicando
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
Mejor precavido, que arrepentido.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Nadie es culpable, hasta que no se demuestre lo contrario.
Lo prometido es deuda.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
Fingir ruido por venir a partido.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
No falta de que reirse.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
El que calla, no dice nada.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Ver para creer.
Creer a pie juntillas.
No es el que más grita el que tiene más razón.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Amistad por interés, no dura porque no lo es.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
La ignorancia es la madre del atrevimiento.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
La prudencia nunca yerra.