Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
También los secretarios echan borrones.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Cuerpo sano, mente sana.
A los locos se les da la razón.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
La salud no está en el plato, sino en el zapato.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Los bienes son para remediar los males.
Por males de nervios nunca se tocó a muerto.
Gran mal padece quien amores atiende.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Baños, hasta los cuarenta años.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Quien huelga no medra.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Las dilaciones son peligrosas.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
El mal de tonto, no tiene cura.
La paciencia es buena cura para todas las heridas.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
En habiendo vino, aceite y manteca de cerdo, media botica tenemos.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
La enfermedad se siente, pero la salud no.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Remendar y dar a putas.
Maestro, El se puede comer la regla.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Hacer oídos de mercader.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
Los difuntos, todos juntos.
Quien hace, aplace.
Con pedantes, ni un instante.
Las enfermedades son el impuesto que se paga por los placeres prohibidos.
A lo que no tiene remedio, litro y medio.