Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
Bien muere, quien bien vive.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Mala es la guerra para los que tienen un hijo en ella.
Los pensamientos no tienen fronteras
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
La diligencia es la madre de la buena forma.
La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Al son que le toquen bailan.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Jugarse hasta la camisa.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
El relajo es dulce después del trabajo.
La esperanza alegra el alma.
A cada paje, su ropaje.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
Cara de beato y uñas de gato.
Dan darán, dicen las campanas.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Los hijos son la riqueza del pobre.
A fin de año, remienda tu paño.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
La casa esta donde el corazón.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
Mi nuera es tan elegante, que hasta para fregar se pone guantes.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Quien es feliz habla poco
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Salir junto con pegado.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Hasta la belleza cansa.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
No existe más amor que el amor a primera vista
La muerte es imprevisible.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Amigos pobres, amigos olvidados
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.