Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
A carne mala, buena salsa.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Beber por jarra penada, no me agrada.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Casado, pero no capado.
A su tiempo maduran las brevas.
Haz el bien y olvídalo.
Cerrado a cal y canto.
Busca una mujer que sepa guisar y coser; y si bien lo quieres pasar, que más que coser sepa guisar.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
A gran calva, gran pedrada.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
Saber dónde aprieta el zapato.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
A su tiempo se cogen las uvas.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
El que pestañea pierde.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
Como es la madre, así es la hija.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Hacer callar es saber mandar.
Para poner el rejo flojo, hay que meterlo en remojo.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
A buena barbechera, mejor sementera.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Bien casada, o bien quedada.
Madre holgazana cría hija cortesana.
Mujeres y pelagatos son malos para facer tratos.
Apenas nacida, ya la pulga salta y pica.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
A la madrastra, el nombre le basta.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.